sábado, 20 de agosto de 2016








La Champeta, es un fenómeno musical y cultural, también considerado baile de la región caribe colombiana, de hecho social y género musical de origen local de las zonas afrodescendientes de los barrios de las calles Colombianas de Cartagena de Indias y Barranquilla, vinculado con la cultura del corregimiento San Basilio de Palenque e influenciado por géneros de colonias africanas así como del continente africano.

La Champeta surge como apelativo o hecho social en los años 1930, como baile en los años 70's y como género musical en los años 80's.
Cuchillo champeta o machetilla.
Sin tenerse una fecha exacta, los investigadores socioculturales y los sociólogos han determinado que desde antes de los años veinte se le ha llamado champetuo a los habitantes de barrios alejados del centro de Cartagena, asociados a los estratos más pobres y de características afrodescendientes.
Este apelativo fue puesto por la élite económica en un intento de menospreciar a esta cultura sobreviviente. Este nombre, antiguamente aceptado y trasformado, se originó por la relación de la mencionada población con la machetilla "champeta", y se le asociaba a elementos de vulgaridad, pobreza y negritud. De esta forma es una cultura con un pasado históricamente marcada por la esclavitud y el maltrato, enfocada en los barrios más antiguos ubicados en la Isla Caimán, actualmente llamada Olaya y el barrio Pozón.
En los inicios de los años 70 este proceso cultural, que hasta ese momento incluía sus entornos, su modo de hablar, su modo de ser y sus fiestas; se hace más visible en Colombia por el desarrollo de una serie de bailes complejos con bases rítmicas procedentes de géneros como la salsa y el jíbaro, en el que luego incursionó también el reggae. Esta música se ponía a todo volumen en grandes altavoces, llamados por su población picos basándose en el extranjerismo pick up; fenómeno cultural en la música que desde los años 60 emergía en toda América latina. Estos primeros bailes, por su condición relajante y desentendida de los problemas económicos del país, fueron llamados terapia.
Pero solo hacia 1981 nace por primera vez la música cantad
a e interpretada: la terapia criolla, construida por primera vez por personajes cartageneros afrodescendientes y palanqueros de San Basilio, donde luego incursionaron  y mercados de Barranquilla y en otros lugares del país.
Esta nueva música acogió como principal medio de difusión los altoparlantes "picó" anteriormente utilizados para salsa, jíbaro y reggaé; en su mayoría se dedicaron exclusivamente a la difusión de este nuevo género musical, que ahora era inspirado como resultado de discos traídos a los puertos de Cartagena de origen africano, así como colonias euro-africanas. Luego, el género musical mismo pasó de llamarse terapia criolla a terapia colombiana y por último adoptó su nombre asociado con la cultura identitaria champeta 
Es un ritmo contemporáneo que nació hace 32 años en la ciudad de Cartagena de Indias (Colombia) con una gran influencia del corregimiento de San Basilio de Palenque y que a través de los encuentros de Música del Caribe de los años 80 que se realizaban en Cartagena se extendió luego a nivel nacional e influyo recíprocamente en géneros internacionales similares como el Raggamuffin y otros.
El género Terapia nació como una adaptación de ritmos africanos (soukoushighlifembquanga, ) con vibraciones antillanas (rap-raggae, compás haitianozouksoca y calipso) e influencias de la música descendiente de lo indígena y afrocolombiana (bullerenguemapalézambapalo y chalupa). Esta fusión de ritmos configuró una nueva cultura musical urbana en el contexto caribeño, que se consolidó en las barriadas cartageneras a mediados de los años ochenta.
Luego en los años 90 sufrió una serie de cambios tanto en sus contenidos, como en su música, acompañado de fenómenos digitales, placas (intervenciones arrítmicas) y siendo tanto amada como rechazada por los sectores élites del país, generando así un género bastante diferenciado de sus orígenes que lo inspiraron.
En sus inicios se difundió a través de los potentes equipos de sonido denominados picos (pick-up) que suenan en las verbenas o casetas. Se caracteriza porque la base rítmica prevalece sobre las líneas melódicas y armónicas, convirtiéndola en una expresión musical bailable en la que predominan una fuerza y una plasticidad desbordantes. Los instrumentos empleados en la ejecución de este alegre y contagioso ritmo son la voz, la batería, las guitarras eléctricas, el bajo, las congas y el sintetizador, que añade efectos rítmicos.
Este género musical tiene, como sus elementos únicos, una división temporal de tres aceleraciones, la música inicial, el coro y un tercer elemento llamado el espeluque, que es propio de ritmos fuertes y repetitivos acompañado por lo general de placas (intervenciones digitales)
Con un lenguaje popular y lleno de inventivas los champeteros cantan sus vivencias. Las letras, sobrepuestas a pistas africanas o con música original, evidencian la actitud contestataria de los sectores afrocartageneros discriminados, que arremeten contra la exclusión social y económica o cuentan sus sueños de cambio y progreso.
Abril y Soto (2002) mencionan como las "estrellas de la champeta" aquellos artistas que han logrado trascender el entorno local y firmar contratos con los grandes sellos discográficos nacionales e internacionales.
Aquí mencionan a “El Sayayín" (Jhon Jairo Sayas), "Mr. Black" (Edwin Antequera), “El Afinaito” (Sergio Liñan), “Álvaro El Bárbaro” (Álvaro Zapata), "El Rasta" (Louis Towers), "Elio Boom" (Francisco Corrales), "Twister el Rey" (Israel Goméz), Kevin Florez (Kevin Rafael Florez), "Yao & Zaa", "Anne Swing" (Viviano Torres), "Charles King" (Carlos Reyes), "Eddy Jey", Zaider(zaider junior Peralta), entre otros.
Este último en su intención de mejorar la imagen de la palabra champeta, insistentemente oculta su significado de aspecto social y en su discurso no desea que se le asocie con nada más que música o género musical comercial, ocultando cualquier otro significado como su relación con la machetilla, con el pasado histórico respecto de la condición étnica económica de los afro-cartageneros, con su relación con los picos, con su condición en las artes plásticas, con el cine popular y con el modo de hablar o de vestir, y lejos de todo esto más bien siempre mantiene asociaciones con los fenómenos místico e icónicos de África y de palenque, y en sus diseños se remite más a lo rastafari que a lo identitario de la ciudad de Cartagena de Indias o de los pueblos de bolívar. Torres también como fenómeno importante de la champeta agrupó a los primeros cantantes de este género en el grupo musical Anne Swing que tuvo éxito internacional a finales de la década de los 80s, llegando a estar en los Top 40 de los Estados Unidos

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